domingo, 20 de febrero de 2011

Inseguridad VS. Cambio


Bueno, esto es de cuando te sientes superseguro de tí mismo y te dan flashes superguays y sobredosificados de iniciativa y de mejora personal.

Al ser humano lo mueve el cambio. Punto y se acabó. Llevaba cavilando esta idea desde hacía tiempo y el otro día recibí la confirmación. Estuve en un taller de coaching y bueno, aunque tenga una opinión sobre el coaching que comentaré otro día, la verdad es que fue bastante interesante...Llevaba como 2 años intentando encontrar algo relacionado en Salamanca, y por fin llegó el gran día.

Pasando de esta pequeña anotación, como venía diciendo mola un montón sentirse con iniciativa y tal. Como decía antes, lo único que mueve al ser humano es el cambio. ¿Quién no se siente un poco distinto cuando ve durante una semana/mes/año/toda la vida su habitación que parece que ha caído una bomba y de repente la recoge de tal manera que parece nueva? No se trata siquiera de que tu habitación parezca la batalla de Verdún. Ni siquiera es necesario seguir el ejemplo al pie de la letra, el simple hecho de cambiar de pósters ya es algo.
El ser humano intenta buscar su felicidad, unas veces por el cambio y cuando el miedo supera sus fuerzas, por la evasión de su realidad. Estos pequeños cambios dentro de tu pequeño mundo suponen perder el miedo a ciertos cambios en tu vida: tu trabajo, tu pareja, tu piso, tu modo de vida, fumar o no fumar...

Ayuda mucho esto de recoger tu habitación, me he propuesto dejar de fumar. Hace una semana llevaba 5 días sin monazo alguno, y volví por gusto, pero por el simple hecho de proponérmelo lo voy a dejar, pese a que me guste. Que le den. Siempre dije que si empezaba a fumar, era para probar esa experiencia, pero también la de dejarlo.

Tenéis que probar el cambiar cosas porque sí (siempre calibrando las consecuencias, por supuesto) y ver cómo influyen estas acciones en vuestras vidas. Hay que tener en cuenta que ahora al menos yo tengo 22 años y en cierta manera no tengo ninguna responsabilidad, nada que jugarme. Dentro de 10 tendré 1000 cosas que jugarme y no creo que sea muy útil desconocer las consecuencias generales de mis acciones.

Siempre he dicho que las cosas hay que pensárselas 2 veces o incluso 3, pero no 500 -sí, la gente que me conozca sabe perfectamente que no soy precisamente consecuente con esta afirmación-. Si también otra cosa en la que me contradigo es que "nada en exceso es bueno, ni el propio equilibrio en exceso" llego a la conclusión de que experimentar con tu cuerpo, mente y reacciones sociales y físicas son la única manera de conocernos a nosotros mismos.

Es ahí donde entra la inseguridad presente en el título de esta entrada, en pensarse demasiado las cosas y finalmente no hacerlas. No hablo de impulsividad. No hablo de valentía o cobardía. Hablo de razonar nuestros objetivos y obstáculos. Hablo de no saber qué es lo que no queremos y evitarlo, sino de realmente saber QUÉ queremos. El camino hasta esos objetivos, hacia el cambio, es duro pero, somos guardaespaldas de nosotros mismos en nuestro campo de pruebas.

Nosotros como campo de pruebas de artillería

domingo, 6 de febrero de 2011

Mala educación

Mira a ver qué pierdes y qué ganas con la botella.
En vez de analizar tanto errores ajenos, a veces está muy bien mirarse su propio vientre.
No ser tan sincero con los demás y serlo más contigo mismo jode, pero es como realmente se avanza.

domingo, 16 de enero de 2011

Importante:

11) Tratar con quien se pueda aprender.

El trato amigable debe ser una escuela de erudición, y la

conversación una enseñanza culta. Hay que hacer de los

amigos, maestros, y compenetrar lo útil del aprendizaje con

lo gustoso de la conversación. Debe alternarse el placer con

los entendidos, pues así se disfruta lo que se dice con el

aplauso con que se recibe, y se disfruta lo que se oye con

la enseñanza. Habitualmente la conveniencia propia nos lleva

a otra persona, y así se ennoblece. El prudente frecuenta

las casas de los hombres eminentes, pues son escenarios de

grandeza más que palacios de la vanidad. Hay señores

reputados de prudentes que son oráculos de toda grandeza con

su ejemplo y en su trato. Pero, además, el grupo de sus

acompañantes es una cortesana academia de sensatez, tacto e

ingenio.


27) Mejor lo intenso que lo extenso.

La perfección no consiste en la cantidad, sino en la

calidad. Todo lo muy bueno siempre fue poco y raro: usar

mucho lo bueno es abusar. Incluso entre los hombres: los de

cuerpo gigante suelen ser de cerebro enano. Algunos estiman

los libros por su corpulencia, como si se escribieran para

ejercitar los brazos más que el ingenio. Lo extenso solo

nunca pudo ir más allá de la mediocridad, y es una plaga de

los hombres universales que, por querer estar en todo, no

están en nada. Lo intenso proporciona eminencia, y fama si

el asunto es muy importante.


29) Tener entereza.

Hay que estar siempre de parte de la razón, con tal decisión

que ni la pasión del vulgo ni la fuerza de la violencia

obliguen jamás a pisar la raya de la razón. Pero ¿quién será

este fénix de la equidad? La entereza tiene pocos seguidores

constantes. Muchos la elogian, pero no en su casa. Otros la

siguen hasta el peligro: allí los falsos la niegan, los

políticos la encubren. Ella no tiene reparos en oponerse a

la amistad, al poder e incluso a la propia conveniencia:

ésta es la ocasión crítica de desconocerla. Los astutos

establecen distinciones con aplaudidas sutilezas para no

maltratarla, bien por motivos superiores, bien por razones

de Estado. Sin embargo, el hombre constante juzga como

traición el disimulo y valora más la tenacidad que la

sagacidad; está al lado de la verdad, y si se aparta de los

demás no es por inconstancia suya, sino porque ellos dejaron

la verdad primero.


43) Sentir con los menos y hablar con los más.

Querer ir contra corriente hace imposible descubrir los

engaños y es peligroso. Sólo Sócrates podría hacerlo.

Disentir se considera un agravio, porque es condenar el

juicio ajeno; los disgustados se multiplican tanto por quien

ha sido criticado como por quien lo ha aplaudido. La verdad

es de pocos, pero el engaño es tan común como vulgar. No se

puede conocer al sabio por hablar en público, pues no habla

allí con su voz, sino con la de la necedad común, por más

que la esté desmintiendo en su interior. El cuerdo huye de

ser contradicho tanto como de contradecir: rápido en la

censura, es lento en publicarla. El sentir es libre: no se

puede ni debe violentar; se retira al refugio del silencio y

si a veces se expresa es al amparo de pocos y cuerdos.


78) Comenzar con pies de plomo.

La Necedad siempre entra de rondón, pues todos los necios

son audaces. Su misma estupidez, que les impide primero

advertir los inconvenientes, después les quita el

sentimiento de fracaso. Pero la Prudencia entra con gran

tiento. Sus batidores son la Observación y la Cautela; ellas

van abriendo camino para pasar sin peligro. Cualquier Acción

Irreflexiva está condenada al fracaso por la Discreción,

aunque a veces la salva la Suerte. Conviene ir con cuidado

donde se teme que hay mucho fondo; que lo prepare la

Sagacidad y que la Prudencia vaya gallando terreno. Hoy hay

muchos bajíos en el trato humano y conviene ir siempre con

la sonda en la mano.



sábado, 15 de enero de 2011

Imanes y ron negrita

Buah, me gustaría se como los imanes del frigorífico de Alejandra...unos imancitos de mierda, super pequeños, siempre juntos ellos cinco...Los he tirado al frigo de mil maneras (tiro parabólico, bombeado, a lo bestia, con fuerza, sin fuerza....vamos, de mil maneras...) el caso es que los he tirado de mil maneras, y nunca han caído al suelo por muy flojo o duro que haya sido el guarrazo que se ha pegado contra el frigo...Debe de ser la hostia ser un imán tan fuerte, y sentirse superior a los del telepizza o los de reparaciones 24 horas...


jajajaja el ron negrita...qué juego da...quién lo diría...xD

lunes, 10 de enero de 2011

Pulp - Common people

She came from Greece she had a thirst for knowledge,
she studied sculpture at Saint Martin's College,
that's where I,
caught her eye.
She told me that her Dad was loaded,
I said "In that case I'll have a rum and coca-cola."
She said "Fine."
and in thirty seconds time she said,

"I want to live like common people,
I want to do whatever common people do,
I want to sleep with common people,
I want to sleep with common people,
like you."

Yeah! Fuck 'em all...Full nose, like they say n Germany...

Don't know what the fuck i do in Salamanca...

...Let's see what time can do...

domingo, 9 de enero de 2011

Gilipollas [9-1-2010 5:51 am]

¿Pero en qué estás pensando?


¿Y ahora qué es lo que te descoloca?


Hablamos de self-control y no predicamos con el ejemplo. Gilipollas.

jueves, 6 de enero de 2011

Valorando... (Nochebuena)[25-12-2010 02.35 a.m]


[...]

Hemos pasado por una relojería, y relacioné la imagen que tengo de una antigua joyería-relojería con piezas únicas, hechas una a una, que sólo esa tienda tiene y las cuales cuestan grandes sumas de dinero traducidas en exclusividad, unicidad...Es decir, valor.

Esa pieza de la famosa joyería antigua te era mostrada por un vendedor trajeado, experimentado en el trato al cliente y del que te gustaba sentirte convencido para realizar la compra y convertido en una persona con el gusto más refinado que había conocido en su vida.

Hoy, en cambio, en esta joyería-relojería me he dado cuenta de que eso ya no existe para un nivel adquisitivo medio. (Si queremos algo del estilo y repito: "del estilo, inspirado en..." lo que he dicho antes, tenemos que apuntar muchísimo más alto. Hay una gran confusión en cuanto al valor real de las cosas, dejando de lado relativismos morales que no vienen al caso.)

Estaba situada en un centro comercial, te atendían chonis con el chaleco-forro polar del super, y las joyas que te vendían por 70-80 € estaban colocadas en fila india, una detrás de otra, como si saliesen de una máquina de churros...

Una lástima...

Pero bueno, me reconforta pensar que el pato que he cenado hoy ni sale como los churros (sí, me siento orgulloso de mi tía-abuela de 83 años que cocina el pato al horno en base a una receta transimitida en familia de generación en generación) , ni me lo pone una choni pasota con el forro polar de un supermercado con eslóganes estúpidos captaancianos como "Aquí el mundo todavía funciona", y que no va un pato detrás de otro, que sólo puedo empacharme del mismo una vez al año (y esta ha sido la primera)

* La cocina familiar es de las pocas cosas de este mundo que todavía no se han corrompido.

**SObre el tema de las joyas, es muy descriptivo el final de "Casino" de Martin Scorsese. Vale la pena verlo.(no encuentro enlace de YouTube)