lunes, 16 de agosto de 2010


Vuelta

Y bajó del tren
Y llegó a casa, y relajó sus hombros tirando su mochila al suelo
Y entró en su coche
Y encendió la música
Y encendió el mundo

Pum!(rápido)

Y de repente todo tenía color
Y de repente en su mente surgían pensamientos y recuerdos felices
Y cada vez más y más color

Y se encendió la plaza de las violetas
Y se fijó en el Sol, y de repente lo vió sonreír

Y cuando llegó, miró donde pisaba
Y se dió cuenta de que su suelo estaba lleno de piedras
Y se dió cuenta de que sabía donde estaba
Y nada le dió más seguridad que una roca

Y se quitó las gafas
Y las metió en su funda
Y reafirmó la idea de que veía exactamente lo mismo
Y se colgó al cuello sus colgantes de batalla, que le servían de suelo y de mirada
Y se sentó dispuesto a luchar contra ellos
Y no pudo hacer nada
Y cayó rendido, le faltaba la camiseta de rayas
Y no pudo poner su corazón a secar, le faltaban pinzas
Y sólo podía escuchar el sonido de la lluvia que nunca se estancaba ni corría
Y se dió cuenta de que esa lluvia era agua, agua por la que se librarían guerras

1 comentario:

Clockwork Girl dijo...

Yo aquí debí hacer un comentario en su día, pero no lo había leido...aunque solo puedo decir...¿y aun asi quieres maltratarme fisicamente? Si es que, zanahorio... xD

Oh, seeeh, esa cabecera, yeah!

Que por cierto, decidí hacerte caso y comprar finalmente la camiseta de Bowie, deluxe, deluxe